2019
Tratamiento de fertilidad
Lourdes me propuso y pidió hacer un tratamiento de fertilidad y acepté. Al terminar, me quedó el sueño sensible a los ruidos, las luces y los movimientos. En ese momento era un problema leve y la indicación médica era cuidar y regularizar el sueño.
No tenía dolor crónico, los demás síntomas ni la discapacidad que desarrollé posteriormente. Podía dormirme temprano y descansar de corrido hasta el día siguiente, siempre que no me interrumpieran.
Tampoco tenía forma de prever lo que pasaría después.
Cuando alguien realiza un tratamiento médico de común acuerdo o a pedido de su pareja y aparece una secuela, lo correcto y esperable es que reciba ayuda para superarla o, como mínimo, que esa secuela no sea agravada.
Sin embargo, en mi caso pasó otra cosa: aquella secuela leve fue una vulnerabilidad sobre la cual se cometieron errores que agravaron seriamente mi salud.
2020
Cuarentena por COVID e interrupciones del sueño
Durante prácticamente todo 2020, en plena cuarentena, Lourdes interrumpió reiteradamente mi sueño. Por ejemplo, entraba a la habitación mientras yo dormía. Los ruidos, las luces o los movimientos me despertaban y luego se me complicaba mucho o no podía volver a dormir.
Esto ocurrió de manera repetida y continuó a pesar de que:
- había una indicación médica de proteger y regularizar mi sueño;
- reiteradamente le pedí que me dejara dormir bien y le advertí que me estaba dañando;
- mi deterioro se volvía cada vez más visible y previsible;
- Lourdes sabía que mi sueño sensible se debía al tratamiento que me pidió hacer;
- existían alternativas para evitar las interrupciones. Por ejemplo, Lourdes podía dormir en la habitación de Lucas; yo no podía hacerlo porque era más ruidosa y no me permitía descansar adecuadamente.
La cuarentena limitaba drásticamente mis posibilidades de salir de la situación. Además, la falta prolongada de sueño y el deterioro progresivo fueron reduciendo profundamente mi capacidad de reacción y de encontrar otra salida.
02
Consecuencias
Cómo se agravó mi salud
Las interrupciones reiteradas del sueño generaron una cascada de consecuencias negativas:
- alteraciones crónicas del sueño, incluido el insomnio;
- mayores niveles de estrés (vincular, relacionados con el propio deterioro, laboral, etc.);
- desarrollo de trauma psicológico.
Dormir mal de manera prolongada, el estrés elevado y el trauma son causas médicamente reconocidas que desencadenan y/o agravan síndromes de sensibilidad central. En mi caso, esas tres causas estuvieron presentes simultáneamente.
A finales de 2020 ya tenía dolor crónico de cabeza, otros síntomas de sensibilidad central y elevado grado de discapacidad.
Nota: esto está verificado con múltiples expertos y mucha evidencia médica.
03
Lo que necesito que se comprenda
Negar o minimizar me hace mal
- Lourdes reconoce que cometió el error de interrumpir reiteradamente mi sueño. Sin embargo, después se suele negar o minimizar que eso haya agravado mi salud.
- Necesito que comprendan que esa negación me perjudica profundamente; me hace realmente mal (perpetúa y aumenta los síntomas traumáticos, dificulta mi recuperación, etc.).
- Me hace mal que se presente todo como un supuesto “error de mirada” mío, sin explicar de forma sólida qué hechos y fundamentos médicos sostienen esa conclusión.
- Lo que yo planteo sobre cómo se agravó mi salud lo verifiqué con varios expertos y con abundante evidencia médica.
- Incluso, en su momento había reservado un turno médico con una neuróloga experta que estaba dispuesta a explicarle a Lourdes cómo las alteraciones del sueño generan dolor crónico de cabeza discapacitante, etc., pero optó por no asistir.
04
El presente
Necesito ayuda con urgencia
Más allá de pedir que se deje de negar y minimizar lo sucedido sin fundamentos médicos, necesito, por favor, ayuda concreta.
Entiendo que fueron errores, pero yo solo no puedo salir adelante y necesito ayuda con urgencia.
¡Por mí, por Lucas, por favor!